Más de 300 estaciones de venta de combustible han cerrado de manera repentina, tras la estrategia para combatir el robo de combustible implementada por el Gobierno federal.

Así lo dio a conocer la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), al precisar que son 320 las estaciones que han cerrado en un “fenómeno” iniciado en febrero-marzo.

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“¿Y cómo lo sabemos nosotros (que es combustible ilegal)? Porque vamos a hacer una verificación en campo y aparece la estación en la Gasoapp, de la CRE, y físicamente está cerrada”, dijo el titular de la Profeco, Ricardo Sheffield, al concluir su participación en un foro convocado por la Organización de Expendedores de Petróleo (Onexpo), consignó el diario El Financiero.

El funcionario federal explicó que una de las hipótesis sobre el cierre de estas estaciones es que posiblemente se dedicaban a la venta de combustible robado.

“Eran 80 mil barriles (los que se robaban al inicio del actual sexenio), que se vendían en algunos lugares. Pareciera que se vendían en esas 320 (estaciones), pero no me toca investigar eso, le toca a la Fiscalía General”, señaló.

Aunque esta cifra es a nivel nacional, la mayoría de los casos, según la información de Profeco, se han presentado en Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Jalisco, Querétaro y Guanajuato.

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