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A Marko Cortés le tocó ser presidente del PAN en un momento complejo, tanto por las circunstancias que vive el mundo en su conjunto como por la forma de gobernar de AMLO. Más que realizar acciones estratégicas que impactaran en la percepción ciudadana, da la impresión de que tomó la decisión de administrar el tiempo que duró la primera parte del sexenio.

 

Y no es que Cortés no tenga los atributos para ser presidente del que es el único partido con capacidad real de ser oposición. Pareciera más un tema del perfil que se necesita para confrontar al inquilino de Palacio Nacional y desenmascararlo, exhibiendo las recurrentes mentiras que todos los días lanza como distractores o cortinas de humo. Pero no solo eso.

 

Se requiere un liderazgo que tenga una narrativa y un discurso puntual y contundente como oposición, que penetre en la mayoría de ciudadanos que apoyan al Presidente a pesar de sus engaños. En las recientes elecciones, quedó claro que su popularidad apenas sufrió mella en los estados donde se disputaron las gubernaturas. Por el contrario, la debacle de la oposición continuó a lo largo y ancho del país, con pocas excepciones.

 

Los resultados son evidentes: la oposición no tiene demasiada fuerza en su conjunto y López Obrador se mantiene firme, aunque habrá de ir recibiendo las facturas de sus desatinos. Por eso en Acción Nacional se requieren nuevas figuras con liderazgo probado, con argumentos sólidos para mejorar el país, pero también que tenga un perfil combativo, maduro y que represente al común de los ciudadanos.

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Dicen que para que la cuña apriete, debe ser del mismo palo, y pareciera que dicha frase aplica en el momento actual para el PAN, porque justo cuenta con un militante de nombre Gerardo Pliego, tabasqueño, ex diputado federal y ex candidato a la gubernatura por ese estado, quien, además, ha ocupado carteras en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN.

 

Pliego ya levantó la mano y pareciera contar con las características para este puesto. Ojalá más militantes se apunten para el proceso de selección interna para encabezar este difícil proyecto. El PAN cuenta con otros liderazgos sólidos y con el perfil necesario, como Miguel Márquez Márquez y algunos otros ex gobernadores y legisladores que entienden bien tanto el arte de gobernar como la visión para comunicar y conectar con la ciudadanía.

 

De que hay con qué, lo hay, lo que necesita el PAN es la gente correcta en el momento correcto para enfrentar el reto más grande en lo que va del siglo: sostener la democracia y la libertad sin dejar que se hunda y divida el país.