(Fotografía:Especial) Redacción: Salvador Moreno La riqueza histórica de Purísima del Rincón está a un paso de recibir el máximo reconocimiento estatal. El Congreso local aprobó por unanimidad un exhorto dirigido a la gobernadora para que La Judea sea declarada oficialmente como patrimonio cultural intangible de Guanajuato. Esta iniciativa, impulsada originalmente por las bancadas del PAN y PRD, recibió el respaldo de todas las fuerzas políticas, reconociendo el valor de esta tradición que define la identidad del Bajío. La diputada Noemí Márquez destacó que hablar del acervo estatal es referirse a lo que se transmite de generación en generación en las calles y familias. Al proponerla como patrimonio cultural intangible, se busca proteger una memoria colectiva que se manifiesta en el espacio público. La legisladora enfatizó que esta representación es un “patrimonio vivo”, donde la comunidad se apropia de la historia para recrearla anualmente con fervor y maestría artesanal. El simbolismo de las máscaras de colorín en Purísima La esencia de esta tradición radica en sus elementos visuales y artesanales únicos. Durante la celebración, aparecen las máscaras imponentes y provocadoras, talladas en madera de colorín por manos expertas que han heredado la técnica durante décadas. Al elevarla a la categoría de patrimonio cultural intangible, se reconoce el trabajo de los artesanos que dan vida a personajes fundamentales de la trama, quienes encarnan contrastes de valores, destacando por supuesto la figura de Judas. Este sistema cultural no solo es una representación teatral, sino un proceso social complejo. El diputado Luis Ricardo Ferro Baeza también se pronunció a favor, señalando que el reconocimiento como patrimonio cultural intangible es una deuda con las culturas de los pueblos del estado. La declaratoria asegurará que las prácticas, saberes y significados de La Judea cuenten con mecanismos de preservación para que no pierdan su esencia ante la modernidad. (Fotografía:Especial) Origen e historia: El legado de Hermenegildo Bustos Para entender por qué se busca el estatus de patrimonio cultural intangible, es necesario remontarse a 1872. Fue en ese año cuando el célebre artista Hermenegildo Bustos decidió integrar a la representación típica de la Semana Santa diversos elementos cargados de un simbolismo local profundo. Desde entonces, La Judea de Purísima se ha diferenciado de cualquier otra en el país por su estética y la organización comunitaria que requiere su ejecución. La declaratoria de patrimonio cultural intangible pondría bajo los reflectores internacionales este legado de más de 150 años. La organización comunitaria y la expresión artística que convergen en Purísima del Rincón son ejemplos de cómo la cultura puede ser un motor de cohesión social. Los legisladores esperan que la gobernadora concrete el decreto a la brevedad, consolidando así un marco legal que fomente la investigación y difusión de esta joya guanajuatense. Un proceso vivo que evoluciona en las calles A diferencia de los monumentos físicos, el patrimonio cultural intangible reside en las personas y sus actos. La Judea es el ejemplo perfecto de un rito que se recrea y evoluciona sin perder su raíz. Durante la semana mayor, las calles de Purísima se transforman en un escenario donde la participación social es masiva. Este dinamismo es lo que las autoridades buscan proteger, asegurando que las futuras generaciones sigan portando con orgullo las máscaras y las túnicas. Con el respaldo total del Congreso, el camino está trazado para que el estado de Guanajuato sume un nuevo tesoro a su lista de bienes protegidos. La elevación a patrimonio cultural intangible permitirá gestionar recursos para su promoción turística y, lo más importante, para el fortalecimiento de los talleres artesanales. La Judea no es solo una fiesta; es el alma de un pueblo que, a través de la madera y el color, cuenta su propia historia al mundo. (Fotografía:Especial) Compartir Navegación de entradas Infantino pide reunión urgente con Sheinbaum rumbo al Mundial 2026 Puerto Interior celebra 20 años con espíritu mundialista y trabajo en equipo