(Fotografía: Especial) Redacción: Victoria Dueñas El reciente y lamentable deceso de un ciudadano en el bulevar Libramiento tras una prolongada espera por atención médica ha puesto de relieve una realidad estructural compleja en el municipio: la urgente necesidad de robustecer y modernizar el sistema de atención médica prehospitalaria mediante inversiones estratégicas en infraestructura, equipamiento y capital humano. Frente a este panorama, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de León se encuentra en una fase de diagnóstico integral para proponer la creación de la Dirección de Atención Médica Prehospitalaria. Esta iniciativa, informada por el titular de la corporación, Jorge Guillén Rico, al Periódico Correo, busca reestructurar el modelo actual para garantizar una cobertura equitativa y eficiente en todos los sectores de la creciente mancha urbana. Asimismo, con el fin de asegurar la transparencia institucional, el caso que originó esta revisión ya ha sido turnado a la Contraloría Municipal para el deslinde de responsabilidades correspondientes. La brecha presupuestal frente a los estándares internacionales El desafío central del sistema no radica únicamente en la coordinación operativa, sino en una marcada disparidad entre el crecimiento demográfico de la ciudad y el estado de fuerza disponible. De acuerdo con las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) —organismo que sugiere disponer de una ambulancia distribuida estratégicamente por cada 25 mil habitantes en zonas de alta densidad—, un municipio con la escala demográfica de León, que ronda los dos millones de habitantes, requeriría un estado de fuerza operativo de al menos 60 ambulancias diarias. Sin embargo, el diagnóstico actual presentado por la Dirección de Protección Civil, encabezada por Crescencio Sánchez Abundiz, revela que la ciudad opera con un total de 18 unidades distribuidas entre instituciones públicas y de asistencia (9 de Protección Civil, 6 de Bomberos y 3 de la Cruz Roja Mexicana). Esto representa una cobertura real de apenas el 30% de los indicadores óptimos internacionales, lo que genera una presión constante sobre el personal paramédico y los tiempos de respuesta ante situaciones de crisis. Hacia un modelo integral: Inversión activa y corresponsabilidad ciudadana Para corregir esta deficiencia estructural de manera progresiva, las autoridades municipales confirmaron que ya se encuentra en marcha un proceso de adquisición de nuevas unidades destinadas a Protección Civil. Sin embargo, la solución de fondo requiere un enfoque multidimensional que combine la asignación de recursos públicos con una optimización del uso del servicio. En ese sentido, la dirección de Protección Civil enfatizó que el fortalecimiento de la infraestructura debe ir acompañado de una cultura de corresponsabilidad ciudadana. La saturación del sistema por llamadas improcedentes —aquellas que no constituyen una urgencia médica real— merma la capacidad operativa del parque vehicular disponible. Como una estrategia de mitigación inmediata y de alta eficiencia costo-beneficio en lo que se consolida la inversión de unidades pesadas, el municipio fortalecerá el grupo de primera respuesta en motocicleta, conocido como el escuadrón “Orión”. Este cuerpo técnico incrementará su fuerza operativa de dos a 12 elementos equipados (aportados equitativamente por Bomberos y Protección Civil), un modelo flexible que busca asegurar la estabilización primaria del paciente en minutos y optimizar los recursos logísticos de la ciudad. Compartir Navegación de entradas Reconoce Secretaría de Seguridad y Paz vocación y servicio de las y los guías técnicos ¿Y la millonaria inversión? Lluvias perdonan a Hermosillo, pero no a sus hospitales: brotan goteras en almacén de medicinas