Redacción: Victoria Dueñas Llegaron con la ilusión del apoyo, pero salieron bien “almidonados” de tanto discurso y con los bolsillos exactamente igual de limpios. Cientos de adultos mayores en la CDMX se aventaron un maratón de más de cuatro horas de espera en el Deportivo Magdalena Mixhuca, todo para que la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, se echara su discurso, les entregaran su tarjeta de la Pensión Hombres Bienestar… y les avisaran que el plástico viene sin un solo peso (por ahora). El “VIP” de la espera Los citaron a las 12:30 de la tarde. Imagínate el cuadro: señores que venían desde Álvaro Obregón o Azcapotzalco, algunos con bastón, otros sin haber probado bocado, aguantando el calor y luego el aguacero. ¿Y las tarjetas? Ya estaban listas en sus sobres, pero el personal del Gobierno capitalino tenía una orden clara: “Nadie toca un plástico hasta que la Jefa termine de hablar”. El discurso exprés (después de la mega espera) Clara Brugada llegó pasaditas las 4:00 de la tarde. Se aventó un discurso de menos de 15 minutos donde, por supuesto, no faltaron los aplausos para Claudia Sheinbaum y AMLO. Prometió que el apoyo de 3 mil pesos bimestrales para hombres de 60 a 64 años arrancaba “a partir de hoy”… pero la letra chiquita decía otra cosa. El detalle de la discordia: Mientras arriba del escenario se celebraba el logro, abajo, los trabajadores le confesaban a los beneficiarios que el dinero se iba a ver reflejado hasta el próximo viernes… o después. O sea, puro plástico por lo pronto. ¡Avanzamos con paso firme hacia la cobertura universal de Hombres Bienestar!Hoy incorporamos a 20 mil nuevos beneficiarios de 60 a 64 años, quienes recibirán $3,000 bimestrales como reconocimiento a toda una vida de trabajo por nuestra ciudad.Con una inversión de 1,700 mdp,… pic.twitter.com/IHqN6LXu2n— Clara Brugada Molina (@ClaraBrugadaM) July 13, 2026 “Lo que quieren es publicidad” La molestia no se hizo esperar. Don Pedro Polo, uno de los asistentes, soltó la verdad que muchos pensaban: “La tarjeta pudieron haberla llevado a la casa, como hicieron con la carta de invitación. Pero ya sabe, lo que quieren es publicidad”. Y es que para firmar el acuse y recibir la tarjeta se tardaron un minuto, pero para cumplirle el capricho al evento político se echaron media vida. Llueve sobre mojado Este es el segundo “strike” de la semana para el Gobierno de la CDMX. Apenas el 8 de julio hicieron la misma jugada con las mamás del programa Desde la Cuna. La misma receta: evento masivo, horas de fila, discurso obligatorio y logística de pesadilla. Al final, los beneficiarios se regresaron a casa bajo la lluvia, cansados, pero con el consuelo de que “peor es nada”. Eso sí, con la tarjeta en la mano y la promesa en el aire. Compartir Navegación de entradas Refrendan compromisos de apoyo a colectivos de búsqueda en Guanajuato FSPE aseguran más de 450 dosis de presunta marihuana en León