🔊 Escuchar esto Una discusión entre padres de familia frente a sus hijos puede tener repercusiones serias. Y es que pareciera un consejo familiar que se ha transmitido de una generación a otra. [read more=”Leer más” less=”Leer menos”] 🔊 Nota completa Pero resulta que no siempre es el hecho de pelear, sino más bien la forma en que se pelea, lo que puede tener un efecto negativo (o positivo) en sus hijos. Información del diario The New York Times cita a los investigadores E. Mark Cummings y Patrick Davies, quienes han estudiado el tema durante décadas. Afirman que escuchar a sus padres discutir de una forma positiva y constructiva puede en realidad fomentar el desarrollo del niño, desde aprender unas mejores habilidades sociales hasta tener un mejor rendimiento en la escuela. Por otro lado, independientemente de que cierre la puerta o discuta frente a sus hijos, si lo hace de una forma malintencionada, crea un ambiente estresante que puede afectar a su desarrollo psicológico. También puede conducir a problemas de la conducta, sobre todo si los niños se incluyen en la discusión. Los niños también captan el mensaje equivocado si un padre intenta detener la pelea dándose por vencido, sobre todo si se siente resentido o simplemente deja de comunicarse. Adoptar un método positivo para las discusiones es mejor para los niños y para su relación. En lugar de tener la mentalidad de un adversario preparado para una batalla, considere la situación desde el punto de vista de su pareja para comprender su perspectiva. Si ambos lo hacen, será más fácil encontrar soluciones. Ya sea que el pleito se deba a una infracción o a una diferencia de opiniones, no caiga en la tentación de mostrarse crítico, y muestre amabilidad, una conducta importante que debe modelar ante sus hijos que les enseña la forma de manejar las situaciones difíciles en sus propias vidas. (Foto: Tomada de El Debate) [/read] Compartir