(Fotografía: Agencia Reforma) Redacción: Victoria Dueñas Lo que parecía el robo bancario del siglo en Nuevo León resultó ser un negocio de familia… y un intento desesperado por borrar evidencias. El asalto récord de 5 millones de pesos cometido contra una sucursal del Banco del Bienestar fue presuntamente planeado por la mismísima gerente del lugar, todo con el objetivo de cubrir desfalcos previos que ella misma había realizado. La Fiscalía del Estado de Nuevo León dio a conocer la detención de Delia “N”, de 32 años, señalada como la autora intelectual del atraco ocurrido el pasado 22 de junio en la sucursal de la Colonia Torremolinos La Fe, en los límites de Guadalupe y Apodaca. Todo quedaba en familia: Los cómplices Delia no actuó sola. Para ejecutar el plan, presuntamente reclutó a sus propios familiares como los autores materiales del asalto a mano armada: Armando “N” (50 años): Identificado extraoficialmente como pareja de una tía de la gerente. Alexis “N” (25 años): También familiar directo, cuyo parentesco exacto no ha sido especificado. “Al parecer hubo un desfalco con fechas anteriores y se practica ese tipo de delito de robo para ocultar los hechos”, declaró el Fiscal estatal, Javier Flores. Un robo “con la mesa puesta” Aprovechando su posición, la gerente sabía perfectamente cuándo y cómo actuar. El atraco se cometió a las 16:30 horas, un momento en el que ya no había clientes en la sucursal. Además, las investigaciones de las autoridades estatales revelaron una alarmante falta de seguridad: a pesar de manejar cantidades millonarias de dinero en efectivo, la sucursal no contaba con seguridad privada especial, confiando únicamente en rondines esporádicos de la Guardia Nacional. Los cómplices entraron con armas de fuego, sometieron a los empleados y se llevaron el botín histórico. Las detenciones y el botín recuperado La caída de la red familiar comenzó el pasado jueves cuando Delia fue detenida inicialmente por el delito de resistencia de particulares al oponerse a una revisión de la autoridad. Ese mismo día, agentes ministeriales reventaron dos domicilios mediante cateos en San Nicolás y Apodaca, logrando capturar a los dos cómplices. En el operativo se aseguró: $1,851,200 pesos en efectivo (parte del botín). Dos vehículos nuevos, presuntamente comprados con el dinero robado. Un automóvil utilizado para cometer el asalto. ¿Qué sigue para los implicados? El teatrito se les cayó por completo. La Fiscalía del Estado confirmó que los tres acusados ya fueron vinculados a proceso por un juez y se les dictó la medida cautelar de prisión preventiva, por lo que llevarán su juicio tras las rejas. Este golpe se consolida como el robo bancario con el monto más elevado en la historia reciente de Nuevo León, con el giro irónico de que el enemigo número uno del banco dormía (y mandaba) en casa. Compartir Navegación de entradas Vigencia del T-MEC en Guanajuato consolida la certidumbre para la inversión