La planta de Silao, Guanajuato, está blindada. La firma automotriz General Motors Co anunció un drástico recorte que incluye cierre de plantas y de personal.

En un comunicado, la firma dio a conocer que reducirá significativamente la producción de autos en Norteamérica, dejará de construir algunos modelos con un bajo volumen de ventas y recortará a cerca del 15 por ciento de sus empleados asalariados en América del Norte, en su mayor reestructuración en una década, según información que cita el diario Reforma.

[read more=”Leer más” less=”Leer menos”]

En su comunicado, la automotriz dijo que planea detener el próximo año la producción en tres plantas: Lordstown en Ohio, Hamtramck en Michigan y Oshawa en Ontario. Además, dejará de producir varios de los modelos que se ensamblan en esas plantas, los que incluyen el Chevrolet Cruze, el Cadillac CT6 y el Buick LaCrosse, añadió la información de Reforma.

GM señaló que clausurará dos plantas de producción de componentes y propulsión en Estados Unidos: una en Baltimore en White Marsh, Maryland, y otra en Warren, Michigan.

Además del cierre anunciado previamente de la planta de ensamble en Gunsan, Corea, GM cesará las operaciones de dos plantas adicionales fuera de Norteamérica a finales del 2019, agregó.

“Se espera que estas acciones en manufactura aumenten significativamente la utilización de la capacidad. Para mejorar aún más el desempeño del negocio, GM continuará trabajando para optimizar otros costos de manufactura, productividad y competitividad de salarios y beneficios”, indicó la automotriz.

Mary Barra, presidenta ejecutiva de GM, dijo que están ajustando la capacidad a las realidades del mercado.

Los planes de GM de recortar a su plantilla de cuello blanco de 54 mil personas en América del Norte podrían resultar en la eliminación de más de 8 mil empleos, recordó la información de Reforma.

Tan sólo en Oshawa, GM emplea a unos 2 mil 500 trabajadores sindicalizados, añadió.

Los recortes de empleos planificados incluirán algunos trabajadores que recientemente aceptaron un retiro voluntario. Cerca de 18 mil trabajadores tenían hasta la semana pasada para decidir si abandonaban la empresa.

“Estas acciones aumentarán el potencial de generación de efectivo y ganancias a largo plazo de la empresa y mejorarán nuestra resiliencia a los ciclos de nuestro negocio”, agregó la CEO.

GM espera financiar los costos de reestructuración a través de una nueva línea de crédito que mejorará aún más la sólida posición de liquidez de la compañía y aumentará su flexibilidad financiera.

En ninguna parte del comunicado se refiere a la planta de Silao, Guanajuato, la cual seguirá con su producción de camionetas para el mercado de América del Norte y México, tal y como lo ha hecho en las últimas décadas.

[/read]

Compartir