Petróleos Mexicanos rescindió el contrato de trabajadores de la Terminal de Almacenamiento y Despacio de la refinería de Salamanca, Guanajuato, por incurrir presuntamente en el robo de combustible.

Fuentes consultadas por la agencia Notimex indicaron que se trata de cuatro trabajadores que manipulaban los medidores de las pipas para sobre cargarlas y reportar menores volúmenes de salida del combustible.

De acuerdo con información de la empresa, se están llevando a cabo investigaciones en otros centros de trabajo para deslindar responsabilidades y castigar a quienes incurren en este tipo de delitos que va en detrimento de la empresa, pues está dejando pérdidas anuales por más de 20 mil millones de pesos al año.

Al cierre de los primeros ocho meses del año, el número de tomas clandestinas registró un aumento significativo de 71.26 por ciento en comparación al mismo periodo del año pasado, esto a pesar de las estrategias que ha puesto en marcha el gobierno federal, en conjunto con Pemex para disminuir esta práctica delictiva.

De acuerdo con el último reporte de la paraestatal, el número de ataques a la red de ductos ya suma más de 6 mil 734.

El titular de la Secretaría de Energía (Sener), Pedro Joaquín Coldwell, reconoció que el robo de combustibles ha contado con la complicidad de distintas instancias del Estado, la sociedad, e incluso Pemex, lo que ha fomentado que se convierta en un severo problema.

En un comunicado, la empresa productiva aseguró que los empleados fueron separados de sus funciones en la TAD por incurrir en causales señaladas en el artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo, en el cual se señala la falta de honradez y diferentes comportamientos en perjuicio de la empresa.

El área jurídica de Pemex presentará las denuncias penales ante las autoridades correspondientes. Adicionalmente se están investigando a trabajadores de otros centros de trabajo que pudieron haber incurrido en actos ilícitos”.

Insistió en que está situación se llevó a cabo dentro de sus estrategias para el combate al robo de combustibles, así como diversas medidas y rigurosos procedimientos para el control y seguridad de sus instalaciones.

Como parte de estas acciones, se determinó separar de la empresa a todo el personal que viole los procedimientos de seguridad, vulnere la integridad de las instalaciones y favorezca a la delincuencia, consignó el diario Excélsior.

Pemex asegura que no tolerará “el robo de combustibles, ni ningún otro tipo de delito. Sin excepción, cualquier empleado vinculado con la delincuencia será removido inmediatamente de sus funciones y se le denunciará por la vía penal”.

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