(Fotografía: Especial)

Redacción: Victoria Dueñas

El escenario rumbo a las elecciones intermedias de 2027 ha dado un giro total. El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó el registro de dos nuevas fuerzas políticas nacionales: Somos México y PAZ. Sin embargo, más allá de celebrar la pluralidad, este movimiento abre el debate sobre una inminente división y pulverización del voto de la oposición en el país.

Ambas organizaciones recibieron el visto bueno y podrán operar formalmente a partir del próximo 1 de julio. El problema para el bloque opositor tradicional (PAN, PRI y lo que queda del PRD) es que estos nuevos jugadores buscan precisamente ganarse a su mismo electorado.

Por un lado, Somos México surge directamente de las entrañas de la Marea Rosa, el movimiento ciudadano que en su momento llenó las plazas públicas en defensa del propio INE y que agrupa a activistas, políticos de oposición y exfuncionarios electorales. Por el otro, PAZ es una organización impulsada por líderes del desaparecido Partido Encuentro Social (PES), un sector que sabe cómo moverse en las urnas.

Con la llegada de estas dos opciones, el voto ciudadano de centro y de derecha corre el riesgo de dividirse en demasiados pedazos, facilitando el camino para el partido en el poder. Como único candado, el INE ordenó a Somos México cambiar su nombre, siglas y colores para evitar que confunda a la gente simulando que representa a toda la nación.

Freno de mano al bando morenista por alertas de la UIF

Mientras la cancha opositora se llena de jugadores, en el bando oficialista la historia fue muy distinta. El INE, respaldado por información de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), le negó el registro a la agrupación Que Siga la Democracia.

Esta organización no es cualquier grupo: fue una pieza clave en la promoción de la revocación de mandato en 2022 y operó de manera muy activa a favor de Morena en las elecciones presidenciales de 2024. Sin embargo, las trampas terminaron por tirarles el registro.

Durante la sesión, la consejera electoral Frida Gómez propuso frenar en seco el dictamen tras detectar una larga lista de juego sucio:

  • Falsificación de firmas y credenciales de elector.
  • Fotografías alteradas en el proceso de afiliación.
  • Inconsistencias graves en el dinero que manejaban.

“El reporte que brinda la UIF refuerza la necesidad institucional de no cerrar los ojos ante la falta de certeza… Otorgar el registro a una organización de la cual no se cuenta con elementos ciertos sobre cómo financió sus actividades no es un acto automático”, advirtió la consejera Gómez.

Fuentes internas del INE revelaron que las alertas de la UIF apuntan a supuestas triangulaciones de dinero a través de empresas fachada en beneficio de Edgar Garza, presidente de la organización y exesposo de la diputada Gabriela Jiménez, actual vicecoordinadora de la bancada de Morena en San Lázaro.

Cuentas del extranjero también tiran registros

“Que Siga la Democracia” no fue la única bateada. El INE también le dijo “no” a la organización evangélica de Nuevo León llamada México Tiene Vida, luego de detectar sospechosas transferencias de dinero desde el extranjero que sumaban 4.5 millones de pesos, algo estrictamente prohibido por la ley electoral mexicana.

Así, con dos nuevos partidos en la boleta que amenazan con restarle fuerza a los bloques opositores ya existentes, y con el freno institucional a las nuevas extensiones del morenismo, arranca formalmente la carrera por el Congreso y las gubernaturas para el 2027.

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