fabrica de ilusiones

Quienes recuerdan el antiguo estadio Patria, saben que lo único que queda del mismo son los muros de piedra y calicanto que lo rodeaban, y que todavía pueden verse por las calles de Londres, Lisboa y Américas, en la colonia Andrade.

Solo que ese Patria, donde debutara el equipo León en 1944, no es el “original”. Era su segunda versión, porque el primer parque Patria estuvo del otro lado de la Calzada de los Héroes. Y de ese no queda ni brizna de pasto.

Concebido para jugar béisbol, el Patria inicial era de madera, con una zona techada de lámina. Se inauguró el sábado 15 de agosto de 1925, justamente con un partido entre el equipo Patria y la novena del Colegio del Estado (hoy Universidad de Guanajuato). Con los anfitriones jugaba Domingo Santana, que entonces tenía apenas 15 años (es el muchacho en el extremo izquierdo de la foto).

La obra fue financiada por Francisco Lozornio (al centro de la foto, de traje), fabricante de calzado y generoso impulsor del deporte. Por eso mismo no tuvo reparo en abrir las puertas del Patria al futbol poco tiempo después. Tanto los peloteros como los futbolistas leoneses se darían el lujo de jugar en este campo contra escuadras de mayor nivel traídas de la Ciudad de México y Guadalajara.

Poco tiempo duró este campo deportivo. En 1928, la ciudad estaba bajo control de las tropas federales, eran los días de la llamada guerra cristera. A Lozornio, un ferviente católico, no le pareció que los militares tuvieran tomado el Patria para hacer sus prácticas. Así que ordenó desmantelar el estadio tabla por tabla, de la noche a la mañana.

LEER  Destacan propuestas en educación y seguridad del candidato del Verde a León

No conforme, el empresario hizo otro jugadon acorde a su espíritu: fraccionó el terreno del desaparecido Patria para vendérselo a sus trabajadores a plazos y en un precio mínimo, para que así pudieran hacerse de un hogar digno. Esas casas dan forma a las actuales calles de Prado, Hortelanos y Jardineros.

¿Y el otro Patria? Se inauguró también con un partido de beis, pero eso digamos, es otro boleto.

(La foto que ilustra forma parte de una edición especial del Archivo Histórico Municipal de León, en honor de don Francisco Lozornio Castillo).