Estudiantes de una escuela primaria del municipio de Manuel Doblado crearon un lavabo ecológico que filtra y reutiliza el agua salitrosa, un problema histórico en la zona.

El proyecto escolar nació de la necesidad comunitaria y promueve el cuidado ambiental desde el aula. De hecho, obtuvo el tercer lugar en concurso convocado por la Sección 13 del SNTE.

Los estudiantes pertenecen a la escuela primaria “Naciones Unidas”, ubicada en la comunidad El Charcón, del mencionado municipio guanajuatense.

Los y las estudiantes de sexto grado, guiados por su maestra Maricela Ceja Moreno, desarrollaron este proyecto ejemplar.

“Lo más valioso es que no lo hicieron por una tarea, lo hicieron por su comunidad, y eso, al final del día, es lo que más nos enseña”, señaló la maestra.

RECONOCIMIENTO MERECIDO

Gracias a esta iniciativa, la primaria obtuvo el tercer lugar en el concurso “¡El agua es vida, el agua se agota!”, convocado por la Sección 13 del SNTE.

Es un reconocimiento no solo al valor técnico del proyecto, sino también a su impacto educativo, comunitario y ambiental.

El proyecto surgió en noviembre de 2024, a partir de una inquietud compartida en el aula. ¿Cómo cuidar el agua si la poca que se tiene no es apta para su uso?

En la comunidad, el agua es escasa y contiene altos niveles de salitre, lo que la hace inapropiada para el consumo humano y poco funcional para tareas domésticas básicas como lavar ropa o regar plantas.

Ante esta realidad, la maestra, junto con el ímpetu de sus estudiantes se propusieron crear una alternativa accesible que permitiera aprovechar el agua disponible sin desperdiciarla.

ASÍ FUNCIONA

  • El diseño del lavabo ecológico es un sistema de filtrado artesanal que utiliza materiales reciclables, capas de carbón activado y barriles conectados para filtrar el agua sucia y redirigirla al riego de jardines escolares y a un pequeño huerto comunitario.
  • El sistema fue perfeccionado a través del ensayo y error, con pruebas que incluyeron desde agua con jabón hasta refresco, logrando resultados sorprendentes y motivadores para los alumnos.
  • El sistema también fue adaptado a un lavabo convencional del plantel y algunos filtros fueron replicados en los hogares, donde ya se reportan mejoras en el uso del agua doméstica.

“El proyecto no es sólo mío, es de mis niños y de la comunidad. Yo sólo fui el canal para encauzar sus ideas”, dijo la maestra Maricela, quien destacó el compromiso de las y los estudiantes, el respaldo de madres de familia y el apoyo de algunos compañeros docentes.

Uno de los momentos más significativos ocurrió cuando una madre de familia, al probar el agua filtrada, confirmó que el nivel de sal había disminuido notablemente.

“Eso me hizo sentir que vamos por buen camino. Tal vez no como nos gustaría, porque los recursos son limitados, pero el proyecto está funcionando”, compartió la maestra.

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