Haber matado a su pareja le costará muy cargo. Un hombre de 38 años, identificado como José Rafael “N”, fue sentenciado a 20 años de prisión bajo el delito de feminicidio cometido en agosto pasado en el municipio de Salamanca.

Este sujeto cometió el atroz crimen al interior del domicilio conyugal en la colonia San Isidro del mencionado municipio. Lo justificó al decir que “ya le había dicho que eso le pasaría si le alzaba la mano”.

A este sujeto no le importó que en el domicilio se encontraba la madre de la víctima y su hijo menor en la agresión a su pareja con un cuchillo.

Fue el pasado 26 de agosto cuando en el 911 recibió una llamada alertando del crimen ocurrido al poniente de Salamanca.

La madre de la víctima la identificó como María Concepción, de 42 años, quien laboraba como secretaria en una institución de educación media básica de la ciudad.

Tenía 23 años de casada con el sujeto que le quitó la vida, con domicilio en la calle 5 de febrero en la colonia Los Pinos, aunque la pareja habitaba de manera momentánea en el domicilio en la colonia San Isidro.

TIPO VIOLENTO

La Fiscalía pudo establecer que el imputado llegó de trabajar a las 18:10 horas, pero su molestia radicó en no encontrar a su pareja, pues esta había ido al otro domicilio por una computadora móvil que requería para realizar su trabajo.

A su regreso, María Concepción “N” enfrentó la ira del esposo celoso quien le recriminó su ausencia. En otras ocasiones ya había discutido por motivos similares pero esta vez la golpeó sin detenerse y tomó un cuchillo provocándole lesiones graves que le arrebataron la vida.

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De acuerdo con la investigación de agentes de la Fiscalía, José Rafael “N” ya había amenazado anteriormente a su cónyuge, discutía con ella de manera recurrente y sin mediar motivos. Su comportamiento en la escena del crimen permitió a los investigadores perfilar su personalidad y estilo de vida que dejó plasmado en el asesinato.

TODO EL PESO DE LA LEY

En el momento en que agredía a su pareja, ella alcanzó a pedir ayuda, pero fue demasiado tarde.

“Le dije que eso le pasaría si me volvía a levantar la mano”, intentó justificar ante la madre de la fallecida, quien quiso detenerlo, sin lograrlo. El criminal salió de la casa arrojando el arma homicida en la cochera.

El sujeto fue detenido el 15 de septiembre y tras audiencia de juicio oral, el juez le impuso la pena privativa de libertad por 20 años.