(Fotografía:Especial) Redacción: Victoria Dueñas Con el silbatazo inicial de la Copa del Mundo 2026 a la vuelta de la esquina, la emoción futbolística ya no solo se respira en las canchas y los entrenamientos, sino en las manos de millones de aficionados. La reciente venta general del nuevo álbum oficial y el furor desatado en redes sociales tras compartirse páginas completas de ediciones históricas, como la de México 1986, recuerdan que este coleccionable es el verdadero termómetro que mide la llegada de la fiesta grande del fútbol. Lo que hoy es un fenómeno global que moviliza economías y satura los puntos de venta comenzó de manera muy distinta, marcando el inicio de un ritual que ha sobrevivido intacto a la era digital. El origen: ¿Cuándo salió el primer álbum? La tradición de los álbumes oficiales de la Copa del Mundo nació en México 1970. Fue en ese torneo donde el sello de los hermanos Giuseppe, Benito, Umberto y Cosimo Panini se unió por primera vez de forma oficial con la FIFA para lanzar una colección internacional. Antes de ese hito, los hermanos originarios de Módena, Italia, ya vendían estampas de la liga italiana, pero el torneo de 1970 cambió las reglas del juego para siempre. Aquella primera edición global presentaba características muy distintas a las actuales: los cromos no eran autoadhesivos (había que usar pegamento en barra) y el formato era considerablemente más pequeño. Hoy en día, un ejemplar original y completo de México 70 es considerado una de las reliquias más valiosas del coleccionismo deportivo. Datos curiosos de la historia de los álbumes El álbum FIFA 1986 de mi papa pic.twitter.com/X1oj5vEUpu— GolMania (@GolMania24) May 20, 2026 A lo largo de más de cinco décadas de historia, el coleccionismo de estampas ha dejado anécdotas memorables que van desde mitos urbanos hasta récords logísticos: La estampa más difícil de la historia: Existe el mito constante de que Panini “esconde” ciertos cromos para dificultar el llenado. Sin embargo, en el ámbito profesional del coleccionismo, las tarjetas de debut de leyendas jóvenes son las verdaderas joyas. La estampa de Diego Armando Maradona en el álbum de España 1982 o la de Pelé en ediciones previas (no oficiales de FIFA) alcanzan cifras de miles de dólares en subastas. Jugadores que nunca llegaron al Mundial: Uno de los mayores retos editoriales de la compañía es imprimir el álbum meses antes de que las selecciones entreguen sus listas definitivas de convocados. Esto ha provocado que grandes figuras aparezcan en el álbum pero se pierdan el torneo por lesión o decisión técnica, como le ocurrió a Cuauhtémoc Blanco en Alemania 2006 o a Radamel Falcao en Brasil 2014. El reto colosal de 2026: La edición actual para el Mundial de México, Estados Unidos y Canadá se ha convertido oficialmente en la más grande y compleja de la historia de la colección. Al expandirse el torneo a 48 selecciones, el álbum exige conseguir cerca de un millar de estampas para poder darlo por concluido, un desafío logístico y económico sin precedentes para los aficionados. A las puertas de la historia A escasos dos meses de que ruede el balón en el partido inaugural, el intercambio de estampas en plazas públicas, escuelas y oficinas se ha convertido en el prólogo perfecto de la justa veraniega. Más allá del valor material o del costo de los sobres, la tradición demuestra que el verdadero motor del álbum es social: un puente que conecta los recuerdos del siglo pasado con la expectativa de un torneo histórico que está por comenzar. Compartir Navegación de entradas Zapateros demandan a las autoridades federales un control estricto en las aduanas del país Miles de scouts tomarán las calles de CDMX para celebrar 100 años de historia