Por primera vez en la historia de Guanajuato, dos helicópteros de la Secretaría de Seguridad y Paz trasladaron órganos donados a dos ciudades del país.

Se trató del traslado de órganos desde el municipio de Doctor Mora, lugar donde un menor de edad fue diagnosticado con muerte cerebral.

La Secretaría de Seguridad y Paz mostró no solo capacidad para proteger con inteligencia y estrategia, sino también corazón para cuidar la vida.

Fue el pasado 5 de agosto, cuando las aeronaves de las FSPE hicieron en colaboración con la Secretaría de Salud de Guanajuato y el Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA).

La misión se activó tras la decisión generosa de la familia del menor de edad originaria de la comunidad Tierra Prieta, del mencionado municipio.

UNA BONDADOSA ACCIÓN

“Mis papás estaban seguros de que querían donar… no lo vamos a tener a él, pero vamos a tener su vida en otras personas”, compartió Brenda, hermana del donador.

El Hospital General de Dolores Hidalgo fue el escenario del momento conmovedor, pues desde ahí personal médico, operativo y familiares formaron un pasillo de honor para despedir al donador entre aplausos y respeto.

La doctora Verónica Aguilar, coordinadora del equipo de procuración de órganos, relató que el paciente “amaba tanto la vida que decidió quedarse aquí lo más que pudiera”.

“Él quería ayudar a todo el mundo, así lo dijo días antes de este hecho tan lamentable. Cuando su familia aceptó la donación, lo hizo convencida de que estaba cumpliendo su voluntad”, relató Aguilar.

“Su misión fue esa: quedarse un poco más en este mundo para seguir dando vida”, añadió la doctora.

MISIÓN DE URGENCIA

Con los protocolos activados, se inició una carrera contra el tiempo. El corazón fue trasladado a Monterrey, donde se trasplantó a un paciente en urgencia nacional.

El hígado voló a la Ciudad de México, al Hospital Infantil Federico Gómez, donde fue trasplantado exitosamente a un paciente pediátrico.

Los riñones se quedaron en Guanajuato y las córneas permitirán que más personas recuperen la vista. Siete vidas fueron beneficiadas.

La doctora también dejó un mensaje para las familias guanajuatenses: hablar en vida sobre la donación de órganos es tan importante como decidirla.

“La donación es un acto de amor, es un acto de generosidad. Es una forma de quedarnos en este mundo y de compartir. Así que digan que sí a la donación y háblenlo con su familia”.

Brenda, hermana de la persona donadora, expresó con orgullo: “Él tenía muchos motivos para ayudar. Yo también quiero donar cuando muera… me doy cuenta de cuántas personas les vamos a regresar su felicidad”.

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