(Fotografía: Especial) Redacción: Victoria Dueñas Bastó una buena lluvia en la capital para que la realidad le ganara a los discursos. La infraestructura de salud en Hermosillo volvió a ponerse a prueba y, lamentablemente, el agua terminó colándose hasta la cocina… o mejor dicho, hasta los almacenes de medicamentos. A través de reportes del propio personal médico y usuarios, se difundieron imágenes donde se ve cómo el agua se filtra directamente desde los techos. El problema no es solo el charco, sino que el agua cayó justo en la zona donde se guardan las medicinas, las cuales, para colmo del diseño logístico, están pegadas al depósito de residuos biológicos infecciosos (RPBI). Esto ya encendió las alarmas por el riesgo sanitario que implica mezclar humedad con este tipo de desechos. Millones que se van en agua Lo que más ha calado entre los ciudadanos es que apenas el año pasado, en 2025, el gobierno estatal presumió con bombos y platillos una inversión millonaria para “rescatar” el Hospital Universitario y el Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza”. Ustedes ven cataratas, las autoridades del IMSS en Sonora ven “filtraciones”.Mil millones de pesos le metieron al HGZ 15 en Hermosillo y solo tiene un mes de inaugurado… 👇 pic.twitter.com/4tIUZXhZGx— Vicente Gálvez (@Vicente_Galvez) June 17, 2026 La historia se repite en el Hospital General de Zona número 15, una obra nuevecita a la que le metieron cerca de mil millones de pesos y que, a solo un mes de su inauguración, ya empezó a registrar problemas con las lluvias. Aunque las autoridades han salido a decir de manera muy formal que se trata de “filtraciones aisladas”, para la gente que espera atención o para los trabajadores que tienen que andar moviendo cajas de medicina, el problema es estructural. El reto: Pasar de la foto al mantenimiento real Para los expertos en el tema, este escenario deja claro que no basta con cortar el listón y tomarse la foto oficiales de inauguración. Si las obras no se supervisan bien desde el principio o si no se aplican las fianzas a las constructoras por “vicios ocultos”, el dinero público se termina echando a perder con la primera tormenta. Mientras los reportes y quejas siguen viajando a las oficinas centrales en la Ciudad de México, los derechohabientes exigen una solución inmediata: que se impermeabilice en serio y que se protejan los medicamentos que tanto le faltan a la gente. Compartir Navegación de entradas León analiza crear Dirección de Emergencias Médicas Guanajuato inaugura los primeros juzgados mixtos especializados en violencia contra las mujeres