(Fotografía: Especial)

Redacción: Victoria Dueñas

Cuando las instituciones y el corazón se unen, pasan cosas maravillosas. En una jornada llena de sonrisas y mucha emoción, la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) y la Fundación CRIT Irapuato unieron fuerzas para entregar 75 sillas de ruedas a estudiantes con discapacidad motriz de diferentes municipios del estado, regalándoles una llave hacia una vida más independiente.

Los grandes protagonistas de esta historia son niñas, niños y jóvenes de entre 6 y 20 años que estudian en escuelas públicas de lugares como León, Dolores Hidalgo, San Felipe, Celaya, Apaseo el Grande, Salvatierra y Salamanca. Para ellos, estas sillas no son solo un medio para trasladarse, sino la oportunidad de jugar, aprender y convivir en igualdad de condiciones.

“Papás y mamás, no están solos”

Durante el evento, la subsecretaria de Educación Básica, Guadalupe Valenzuela Ríos, platicó muy de cerca con las familias y reconoció el esfuerzo diario que hacen los papás para sacar adelante a sus hijos.

“Papás y mamás, no están solos. Hay un equipo detrás de ustedes para escucharlos, impulsarlos y acompañarlos. Estas sillas representan mucho más que movilidad; representan la posibilidad de alcanzar metas, cumplir sueños y construir una vida con mayor independencia”, expresó con mucho cariño la funcionaria.

Por su parte, el director general del CRIT Irapuato, Juan Francisco Rocha Ruenes, agradeció la alianza con el sector educativo y recordó que cada silla es una valiosa herramienta para que los chicos descubran que no hay límites para su talento.

Historias que conmueven

Uno de los momentos que puso la piel de gallina a todos los asistentes fue cuando el señor Luis, papá de Maricruz —una pequeña de 11 años que recibió su silla—, tomó la palabra para agradecer el apoyo. Compartió que gracias a sus terapias y a esta nueva herramienta, su hija podrá avanzar con pasos de gigante.

“Maricruz está aprendiendo a moverse por sí sola y esta silla representa un gran avance para su desarrollo. Estamos muy agradecidos porque le permitirá desplazarse con mayor seguridad y seguir cumpliendo sus metas”, platicó don Luis con una gran sonrisa.

En la entrega también estuvieron presentes pequeños como Emmanuel, un alumno de preescolar de Salvatierra; Adonay, estudiante de primaria en Salamanca; y Herminia Monserrat, de una telesecundaria en San Felipe, quienes recibieron sus sillas en representación de todos sus compañeros.

Con acciones como esta, Guanajuato demuestra que avanza hacia una educación donde nadie se queda atrás, asegurando que cada estudiante tenga lo necesario para crecer feliz, seguro y con todas las ganas de comerse al mundo.

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