La Comisión de Búsqueda de Guanajuato, activistas y gobiernos llevan cinco días de búsqueda intensa del menor indígena Javier Modesto Moreno, quien fue reportado como desaparecido desde el día 20 por la Fiscalía General del Estado de Guanajuato.

El pequeño, quien fue visto por última vez el 15 de mayo en Romita, es originario del municipio de Cochoapa el Grande, Guerrero, y sus familiares han reportado que no habla bien el español.

De acuerdo con las autoridades, el niño de 3 años acompañaba a sus padres en un campo agrícola en la comunidad de El Jagüey, en el mencionado municipio, donde trabajan.

Según reportes, el niño se encontraba a la espera de sus padres bajo la sombra de un árbol que lo resguardaba del sol.

VINIERON AL CORTE DE TOMATE

Sus padres, Anselmo Modesto y Maura, son originarios de la comunidad de Joya Real, Cochoapa el Grande, en la Montaña Alta de Guerrero, llegaron a Guanajuato junto con sus otros seis hijos, para trabajar en el corte de tomate en el rancho de un empresario en la localidad de El Jagüey.

La pareja e hijos salieron desde el pasado 30 de abril en su comunidad, consignó el diario Reforma.

“La mamá está muy destrozada porque no sabe si su hijo (que no habla español y aún es amamantado) sigue vivo o muerto”, informó el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

ACCIONES SIN PAUSA

Los familiares del menor y el Centro de Desarrollo Indígena Loyola fueron los primeros en emprender la búsqueda de Javier Modesto.

Personal de la Fiscalía de Guanajuato y de la Comisión Estatal de Búsqueda buscaban en la zona de El Jagüey y Romita, sin tener éxito.

En las acciones de búsqueda participa la familia del niño recorriendo las calles de las comunidades para pegar en los lugares públicos su ficha de la Alerta Amber que publicó la Fiscalía, además de que tocan la puerta casa por casa para preguntar por Javier Modesto.

Javier solo llevaba puesta una camiseta color rojo cuando desapareció.

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